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#YoSOYASCOM: Entrevista a Adolfo de la Torre, experto en seguridad y en prevención de blanqueo, socio de ASCOM

“Los canales de denuncias internos detectan comportamientos perjudican a empresa y evitan consecuencias perjudiciales de carácter personal y de responsabilidad penal corporativa.”

Nadie mejor que Adolfo de la Torre, profesional vinculado a la prevención del blanqueo de capitales y de la criminalidad en los últimos treinta años, para abordar el fenómeno de los delitos en las empresas y el perfil de quien los comete.  A su juicio, hay un perfil psicológico similar de quien comete un delito en una empresa. También elogia el papel del compliance officer como gestor de riesgos en una organización y advierte que un deficiente control u omisión de en el funcionamiento interno y de auditoría de procedimientos, genere la oportunidad que impulse a determinadas personas la comisión de hechos delictivos en su seno”.

Adolfo de la Torre es Licenciado en Derecho, máster en Seguridad, experto universitario en Criminología, Ciberseguridad y Crimen Organizado Transnacional. Experto en prevención de blanqueo de capitales e investigación criminal en delincuencia económico-financiera y fiscal durante 30 años.

Profesor asociado de la Universidad Católica de Ávila, Director del Curso de Dirección de Seguridad Privada (UCAV). Ex profesor de la Escuela Nacional de Policía y de la “Escola de Policía de Mollet”. Inspector Jefe de la Policia Nacional e Intendente de Mossos d’Esquadra (excedencia).

Este profesional que cuenta con un extenso currículum es  Ex auditor de banca. Miembro de la SECCIF. Colegiado 1214 del Colegio de Abogados de Ávila. Colegiado 375 del Colegio Of. de detectives privados de Valencia. Detective Privado con licencia 4.641, Director de Seguridad (tip 19.297) y Jefe de Seguridad (tip 12.985).

¿Podría explicarnos como un experto en seguridad como usted se vincula al mundo del compliance?

Es una especialidad que me ha atraído recientemente a la vista de las consecuencias jurídicas que comporta la responsabilidad de las personas jurídicas, dado que durante mi vida profesional la he dedicado, en su mayor tiempo, a la investigación de los delitos financieros y es en esta parcela donde se puede aportar la experiencia profesional adquirida dirigida a la prevención de la delincuencia económica empresarial.

¿Qué puede llegar a mover a un directivo a cometer un delito en su empresa?

Es bastante común atribuir la causa de esta desviación conductual al perfil propio de su autor, pero no debemos olvidar que muchos delitos económicos se perpetran como consecuencia de lo que se conoce como efecto espiral derivado de la deslealtad en los negocios, efecto en cadena, como resultado de haber sido víctima de otro fraude, o al efecto corruptor privado o público de la actividad empresarial.

¿Cree que las motivaciones de los empleados son diferentes de las de los directivos?

Entiendo que sí por varias razones, la más relevante está relacionada con la responsabilidad patrimonial, personal y penal en la que puede incurrir el directivo como representante legal de la empresa lo que le configura como pieza básica para que la actividad empresarial se ejerza con normalidad con la imprescindible ayuda de sus empleados que tienen otras expectativas de carácter profesional y perfeccionamiento laboral e intelectual.

¿Considera usted que las personas que cometen delitos en las empresas responden a un perfil o características determinadas?

Por la experiencia que tengo en esta materia entiendo que si. Habitualmente se trata de personas con una marcada falta de empatía personal, exagerada autoestima y alta confianza en sí mismos, hedonistas y con excesivo protagonismo personal que permite motivarles en defraudar a la empresa para la cual trabajan aprovechando su situación y confianza depositada en él, motivado por la necesidad de obtener un lucro inmediato y carente de sacrificio personal.

¿Podemos anticipar quien es más propenso a saltarse las reglas?

Considero que suelen ser aquellas personas que responden a este tipo de perfil psicológico por lo que resulta imprescindible detectar aquellos comportamientos que respondan a esta configuración personal ya que sólo desde la prevención se pueden evitar situaciones que acaben en la comisión de hechos delictivos.

¿Es posible mejorar el entorno de trabajo y crear un ambiente más propicio para el compliance?

Si, por supuesto, uno de ellos, como los expertos manifiestan, consiste en estructurar un eficiente sistema de canal de denuncias interno que permita detectar comportamientos anómalos que puedan perjudicar seriamente el eficiente funcionamiento de la empresa y evitar consecuencias perjudiciales de carácter personal y de responsabilidad penal corporativa.

Y a la inversa ¿cometemos errores que acaban creando entornos propensos al delito?

Si, es habitual, por desgracia detectar que, con un deficiente control u omisión de este, en el funcionamiento interno y de auditoría de procedimientos, se generen situaciones de falta de vigilancia y surja la oportunidad que impulse a determinadas personas la comisión de hechos delictivos en su seno.

Desde su gran experiencia en este tema, ¿Cómo deberíamos preparar a los Compliance Officer ante el delincuente empresarial? ¿Qué les aconsejaría?

Una de las cuestiones que me preocupa desde hace tiempo, después de asistir a diferentes eventos relacionados con esta materia, es el hecho de que toda la responsabilidad en la detección de los delitos financieros que se cometen en la empresa se centre en el Compliance Officer.

Entiendo que su labor es fundamental para la empresa por lo que aconsejaría que integrara en su equipo un investigador experto con marcado perfil especializado como resulta ser el detective privado que además le asiste la legislación como único actor autorizado para realizar esa labor de investigación y, que me consta, existen grandes profesionales expertos en España.

¿Cuál es el nivel de seguridad de las empresas españolas en materia de prevención de delitos?

Si tomamos como referencia la “Encuesta mundial sobre fraude y delito económico” del pasado año confeccionada por la consultora PwC, el 54% de las empresas españolas asegura haber sido víctima de un delito económico en los últimos dos años lo que permite asegurar que los mecanismos de prevención de las empresas en España no se toman suficientemente en serio aún.

Reconocerlo constituye el primer paso para establecer una seria estrategia en este ámbito y el Compliance Officer es vital para ello.

¿Qué opinión tiene del trabajo de las compañías, especialmente los sujetos obligados en la prevención del blanqueo de capitales? ¿estamos realmente preparados para afrontar las tramas de blanqueo o van demasiado por delante ellos?

Por desgracia, en materia de prevención del blanqueo de capitales siempre vamos detrás de las tramas que se dedican a reciclar fondos de procedencia ilícita. No obstante, es evidente que con la trasposición de las últimas directivas europeas en nuestro marco legislativo se ha ido perfeccionado el control en la detección de operaciones sospechosas de blanqueo de capitales como sucede con la Quinta Directiva Europea.

Esta nueva regulación permite controlar a los proveedores de servicio de cambios de moneda virtual, establece límites más bajos para las tarjetas prepago y ofrece más transparencia en el registro de titularidades reales y fideicomisos, instrumentos muy utilizados para cometer estos delitos.

¿Cómo valora el papel de las empresas y su relación con las fuerzas de seguridad del Estado en el caso que se cometa un delito?

Desde mi experiencia en esta materia entiendo que ha sido lo suficientemente fluida cuando se ha denunciado un hecho en el seno de la empresa y que requiere el inicio de un procedimiento penal que ha venido siempre acompañado del visto bueno de los servicios jurídicos de aquélla.

Quizá, y a la vista de los resultados obtenidos, entiendo que debería mejorarse la intercomunicación previa a la formalización de la denuncia por otros canales para mejorar la recogida de indicios y su preservación como, por ejemplo, a través del departamento de seguridad.

¿Qué opinión le merecen los programas de compliance que desarrollan las empresas?  ¿Es el compliance una de las únicas formas para luchar contra la corrupción?

Los programas de Compliance cumplen una función de prevención vital para las empresas con resultados muy prometedores pero estos programas deben estar adaptados perfectamente a las empresas en las que se cumplimenta a fin de evitar que constituyan ser tan solo un requisito formal que prevenga la futura responsabilidad penal de la empresa. Un programa bien elaborado e implementado con un control estricto de funcionamiento en el que se recojan todos los posibles riesgos, como el de corrupción privada, es básico para que tenga credibilidad y confianza en sus resultados, entiendo que en esta parcela es fundamental este programa.

¿Es usted partidario de los canales de denuncia anónimos en las empresas para gestionar las denuncias que lleguen?

Si, soy partidario de implantar canales de denuncia anónimos porque, se ha comprobado que a través de este mecanismo se pueden detectar situaciones de funcionamiento anómalo en aquellas empresas cuya configuración, estructura o funcionamiento lo aconseje.

No obstante, entiendo que resulta más idóneo establecer un canal de denuncias profesional que garantice la identidad del denunciante más que se comunique de forma anónima la denuncia. Para ello, se debe transmitir que la reserva se mantendrá siempre y que tan solo se comunicará a la Autoridad Judicial si es requerido formalmente.

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