Jesús Pindado es el coordinador del Grupo Financiero de ASCOM. Es responsable de cumplimiento de UBS España y tesorero de esta Junta Directiva  “El año pasado lo que hemos hecho es analizar en tres líneas los temas más importantes relacionados con el papel del compliance officer en el sector financiero. Uno primero tiene que ver con el blanqueo de capitales; otro segundo con la implementación de MIFID II y otra tercera de la aplicación de las tecnologías al sector financiero”.

Sobre estas tres líneas de trabajo, este grupo de expertos ha mantenido diferentes reuniones a lo largo de este 2019 “nos ha ayudado en nuestro trabajo poder contar con un experto en cada una de esas materias. De esta manera hemos podido analizar en MIFID II el cierre de la trasposición de la normativa o en nuevas tecnologías hemos visto el papel del sandbox, entorno desregulado para este tipo de entornos tecnológicos”.

Para el 2020 van a continuar esta línea “además vamos a incorporar una cuarta línea relacionada con la normativa en periodo de consulta. Se trata de revisarla e intentar aportar valor añadido sobre la misma y el punto de vista de los profesionales que conocemos bien esta materia”. Así Pindado habla de un borrador de nueva Guía de ESMA sobre los folletos de inversión y “hemos creado un subgrupo para revisar esta iniciativa y poder aportar ideas y enviárselos a ESMA”.

El sector financiero tiene siempre retos abiertos “muchos de ellos propiciados por el cambio continuo de normativa y las buenas prácticas que demanda el regulador. Este grupo de trabajo quiere ser un punto de encuentro entre los profesionales del área para poder intercambiar conocimientos de cara a dar al compliance officer de este sector herramientas para que realice su trabajo con garantías”, apunta Pindado.

Este grupo ha realizado dos desayunos de trabajo para analizar otras tantas cuestiones. “El primero fue para analizar la nueva directiva de mediación de Seguros, con el que contamos con la presencia del director general de Santa Lucia Seguros y la directora de compliance de Mutua Abogacía. Y con posterioridad hicimos otro sobre la directiva de servicios de pago más conocida como PSD2 donde contamos con Ricardo Plasencia Socio de DLA Pipoer”.

Sobre la citada directiva, nuestro interlocutor reconoce que estamos en el momento de la implantación en nuestro país de esta norma “eso significa que estamos a medias en muchos aspectos de dicha directiva. Es un reto importante porque va a cambiar el concepto de pago tradicional que conocían las entidades financieras. Ahora este servicio lo puede prestar otras entidades no financieras a los propios clientes de la entidad bancaria”.

Desde ese punto de partida “la normativa se tiene que desarrollar para asegurar la seguridad de las transacciones electrónicas, donde se espera que se mejore considerablemente. Creemos que este tipo de norma establece una nueva relación entre los clientes y las entidades financieras y cómo éstas utilizan la nueva tecnología para poder prestar a sus clientes servicios de más valor añadido”, apunta Jesús Pindado.

Para el compliance officer asumir estos cambios normativos donde la tecnología es importante “no deja de ser un reto nuevo, lo que va a obligar a reciclarse de forma periódica y a su propia compañía dotarle de la formación adecuada para conocer bien tanto en entorno tecnológico como el nuevo regulatorio”. A su juicio “el reto es saber cómo vamos a afrontar esta función de cumplimiento en un entorno tecnológicamente diferente del existente”.

La importancia de la tecnología

A nadie se le oculta que la apuesta tecnológica en una organización abre la puerta a nuevos riesgos legales y tecnológicos “aquí hay que enlazar lo que comentamos con la ciberseguridad y los diferentes tipos de fraude tecnológicos existentes que preocupan a las empresas. Eso ha hecho que el concepto de fraude de hace diez años poco tenga que ver con el que ahora se maneja por parte de los expertos. Junto a ello es importante conocer bien a la normativa de protección de datos que emana del Reglamento Europeo y de la nueva LOPD par no incurrir en las sanciones importantes que se fijan”.

Respecto a MIFID II “está claro que hay un cambio importante derivado de la aplicación del nuevo régimen de incentivos. Será un reto para las entidades como aplicarlo, tanto desde un punto de vista conceptual como operativo. Y luego también la aplicación de la nueva versión de la Ley de Servicio de Asesoramiento Independiente y lo que se entiende como Gobierno de Productos, son las tres cuestiones que preocupan a los expertos”.

Con esta normativa lo que se pretende es lograr mas transparencia y seguridad en las relaciones entre las entidades financieras y sus clientes “ahora mismo la transparencia que tiene un cliente en el área de servicios de inversión es bastante superior a la que ese cliente tendría en el sector asegurador. La información que recibe el cliente es superior cuando recibe ese servicio de forma habitual”.

Desde fuera, este experto advierte que “todavía las entidades bancarias están a un nivel mayor de transparencia y de apuesta tecnológico respecto a las propias entidades aseguradoras en nuestro país. Lo más importante es que los clientes aprecien ese esfuerzo que se hace de transparencia y de exigencia regulatoria, que es un reto y coste para las entidades bancarias. Las obligaciones derivadas de MIFID II son muy diferentes de aquellas que emanan del propio sector asegurador”.

En cuanto a la prevención del blanqueo de capitales, “el reto de lucha contra esta lacra es continuo. En muchos casos aún la logística hace que la organización criminal pueda ir por delante de las empresas. La obligación de las compañías y de los compliance officer es trabajar en ese campo e intentar mitigar los riesgos existentes que hay de que una empresa pueda verse inmersa en una trama de blanqueo de capitales”, apunta Pindado.

Para este experto en compliance financiero “lo que sí es evidente es la armonización que se pide a nivel europeo porque ha habido casos como el de Malta, donde la UE ha pedido a las autoridades de ese país que revisen sus modelos de prevención de blanqueo de capitales. Uno de los retos es la aplicación de forma uniforme por todos los países de la normativa de prevención de blanqueo de capitales”. En el caso de España, parece que nuestro país está en la línea alta de cumplimiento “todavía hay mucho por hacer en este nivel.