¿Podría explicarnos a qué se dedica su empresa y cómo se articula la figura del Compliance Officer en su seno?

La Corporación RTVE es la empresa pública española de medios de comunicación de ámbito estatal, que tiene encomendada la misión de ofrecer y garantizar el servicio público de radio y televisión. Desde 2015, fecha de modificación del Código Penal, nuestra organización ha adoptado un modelo de gestión y organización de Compliance que incluye medidas de vigilancia y control para la prevención de delitos. En un primer momento, las competencias fueron atribuidas, cómo órgano colegido, al Comité de Auditoría del Consejo de Administración, y desde marzo de 2018 han sido encomendadas a la Dirección de Auditoría Interna y Cumplimiento Normativo.

¿Es necesario el Compliance en el Sector Público?

El Compliance en el Sector Público es indispensable y, en mi opinión, incluso más necesario que en el privado. En los últimos años se ha roto la confianza con la sociedad debido a la corrupción y, por eso, el esfuerzo debe ir orientado a implementar sistemas de integridad, promover una cultura ética y una rendición de cuentas transparente.

La Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público, ha introducido específicamente el Compliance en la Contratación Pública, exigiendo a los órganos de contratación que tomen medidas adecuadas para luchar contra el fraude, el favoritismo y la corrupción, así como para prevenir, detectar y solucionar de modo efectivo los conflictos de intereses que puedan surgir en los procedimientos de licitación.

Por todo esto, es necesario recalcar que el Cumplimiento Normativo no ha de limitarse solo al ámbito penal. Personalmente propongo que se establezcan “Sistemas de Cumplimiento Normativo General” donde se utilicen modelos de control interno y de gestión del riesgo en áreas clave cómo son Contratación Pública, Laboral, Protección de Datos, Competencia, Transparencia y Código Ético, entre otras.

¿Qué rasgos debe definir a un Compliance Officer en una empresa o entidad? 

Para mí lo más importante es que sea un profesional ético, con arraigados y sólidos valores personales, y con un conocimiento profundo, tanto de la actividad de la empresa, cómo de la regulación que le es aplicable. Además, deberá ser capaz de ejercer un liderazgo indiscutible que, fundamentado en sus habilidades comunicativas y en sus dotes de persuasión, le permita extender la cultura del Cumplimiento Normativo a todos los niveles de la organización.

¿Qué papel juega la formación continua en un profesional de sus características?

Si hay un profesional que debe aspirar a la excelencia ese es el Compliance Officer. Lo definiría cómo la conciencia de la empresa, siendo deseable, que disponga de una formación multidisciplinar y específica en Compliance. A partir de aquí la formación continua es obligada porque el conocimiento de esta disciplina en España está aún en fase de desarrollo. Un Compliance Officer debe estar al día en legislación y normas aplicables a su organización, pero también en gestión empresarial y en sistemas informáticos de monitorización.

¿Qué le ha aportado formar parte de ASCOM y de sus actividades una entidad que ahora cumple cinco años de vida?

Decidí asociarme a ASCOM después de haberme especializado en “Corporate Compliance” por el Centro de Estudios Garrigues, y obtener la certificación CESCOM. Ser parte integrante de ASCOM me ha permitido conocer a grandes profesionales del sector que compartimos entusiasmo por la ética empresarial y el buen gobierno. A partir de ahora lo que más me interesa es centrarme en el desarrollo profesional que la asociación ofrece para integrantes del Sector Público, cómo son las jornadas de formación a través de IECOM y los grupos de trabajo.

 ¿Con qué se queda del último Día del Compliance Officer celebrado recientemente?

Es difícil quedarse con una sola cosa porque ese día se compartieron grandes momentos. Si tengo que elegir uno diría que fue especialmente emocionante cuando subí a recoger, de manos de la Excma. Ministra de Justicia, mi diploma con la certificación CESCOM. Además, nos acompañaron personalidades relevantes del ámbito jurídico y político, se celebraron interesantes mesas de debate que profundizaron en el mundo del Compliance y en la figura del Compliance Officer, y se entregaron los Premios ASCOM, cómo reconocimiento a personas y organizaciones que favorecen y difunden la consolidación del Compliance en España.

¿Es necesario que estos profesionales tengan un estatuto jurídico propio para delimitar su responsabilidad?

En mi opinión, se hace necesario, efectivamente, un estatuto jurídico propio o una norma reguladora de la figura del responsable de Cumplimiento que le dote de la suficiente autonomía, independencia, recursos, así como de garantías y protección suficiente para ejercer sus funciones de forma efectiva y sin presiones. No puede entenderse de otra forma cuando, por ejemplo, sí cuentan con esta regulación los Delegados de Protección de Datos (DPD) y, por extensión, se está preparando una Directiva sobre protección del denunciante.